¿qué Frutas Y Verduras Tienen Vitamina D?

En ciertas ocasiones, puede deberse a la falta de exposición al sol o a otros problemas médicos y enfermedades. Con la cantidad de 80 gramos de atún rojo o blanco cubrimos la mitad de las necesidades de vitamina D. Además, es perfecto para una dieta de adelgazamiento, ya que es bajo en calorías, alto en proteínas y tiene poca grasa. También el de lata, pero en este caso es preferible optar por la variedad “natural” y no “en aceite”. Es in style entre los culturistas y los modelos para la rápida evolución de los músculos. Los huevos contienen también vitamina D, siendo importante consumir el huevo entero, esto es, tanto la yema como la clara, ya que es en la grasa de la yema donde se disuelve la vitamina.

Como norma general, no son estos los productos más saludables, pero son una alternativa importante a otras fuentes de vitamina D sobre todo para veganos o vegetarianos. Si acompañamos los cereales enriquecidos, a ser posible integrales y sin azúcar añadido, con leche entera, tendremos una buena dosis de vitamina D que podemos incorporar perfectamente a nuestra dieta estos días. También son ricos en vitamina D los huevos, en concreto la yema de estos, y algunas setas, unos de los pocos vegetales que concentran esta vitamina, como son las tipo crimini o champiñón marrón, las portobello y las maitake. “Unos bajos niveles de vitamina D influirían en este sistema inmune, debilitándolo y, por tanto, dificultando nuestra defensa frente a los agentes externos como este nuevo virus”, explica el doctor José Manuel Cucalón, miembro del Grupo de Trabajo de Endocrinología, Metabolismo y Nutrición de la SEMG. Aunque es una de las frutas más grasas, nos ayuda a disminuir el colesterol malo y aumentar el bueno, debido a sus grasas monoinsaturadas y es un alimento muy diurético, por su alto contenido en fibra.

El Pescado Azul No Solo Nos Aportará Esta Vitamina, Sino También Otros Nutrientes Esenciales Como Los Ácidos Grasos Omega Three

Para obtener los niveles necesarios de vitamina D a través del sol, no es necesario exponer todo el cuerpo, es suficiente con una parte. Eso sí, especialmente en verano, es mejor evitar las horas centrales del día y siempre ponerse protector solar. Al contrario que en el caso de las vitaminas de frutas y verduras, la vitamina D no se pierde por la manipulación o la cocción de los alimentos. Según un estudio de la Universidad de Boston, estas pueden proporcionar tanta vitamina D como cualquier suplemento si se exponen al sol entre 30 y 60 minutos antes de cocinarlas.

El CSIC destaca la importancia de la vitamina D para hacer frente a la Covid-19. Te mostramos cómo aumentar esta vitamina con un listado de alimentos que la contienen. Por ello, es muy importante realizarse análisis periódicamente, para comprobar si mantenemos los niveles adecuados en nuestro organismo.

El Mito De Las Verduras Y Frutas Con Vitamina D

En el huevo, en especial la yema, es la que contiene más altos niveles de vitamina D. Por otro lado, podemos encontrar otras vitaminas como A, E y B12, minerales como el selenio, y es una gran fuente de omega 3. La falta de vitamina D no necesariamente puede deberse a una dieta baja en alimentos que aportan este micronutriente, sino también a otros factores.

Y es que esta vitamina se consigue principalmente gracias a la exposición a los rayos solares y, en una proporción más baja, a través de una alimentación variada y equilibrada. Por tanto, no forman parte de los productos con vitamina D, ya que esta vitamina se encuentra en las partes grasas de los alimentos. La vitamina D es una vitamina liposoluble, eso quiere decir que se encuentra en las partes grasas de los alimentos. Sobre el mito que nos ocupa, hemos de tener en cuenta que la gran mayoría de lasfrutas y las verduras no tienen grasas, con lo que no pueden tener esta propiedad.

¿qué Fruta Y Verduras Tienen Más Vitamina D?

Y además de contener vitamina D nos harán sentir saciadas si estamos cumpliendo con una dieta. Según un estudio de la Universidad de Boston las setas que más tiempo estaban expuestas al sol eran las que más contenían vitamina D. Al igual que sucede con nuestro cuerpo, las setas cuando se encuentran expuestas al sol transforman los rayos ultravioleta en esta sustancia orgánica. La Sociedad Española de Médicos Generales y de Familia ha emitido un comunicado en el que alerta de que la conjunción de un invierno con una baja insolación y las medidas de confinamiento han hecho que se resientan los niveles de vitamina D, lo que ahora precisamente no nos viene nada bien.

La conocida como “la vitamina del sol” es muy importante para nuestro organismo. De hecho, recientemente, estudios la han vinculado a un mejor pronóstico en pacientes con COVID-19, recomendando que los tratamientos contra el coronavirus incluyan una dosis de vitamina D. El experto quiso aclarar que “es un mito” que los hongos son pura fibra y carbohidratos, ya que también contienen proteínas y “muchas cosas que apenas estamos descubriendo en la micología”. Está formada por dos precursores presentes en algunos alimentos que no se transforman en vitamina D hasta que no exponemos la piel a la luz del sol. En estas investigaciones se ha descubierto que los suplementos de vitamina D a largo plazo reducen de manera considerable el riesgo de sufrir esclerosis múltiple.

Un Nuevo Estudio Afirma Que Estas Vitaminas Alivian Los Males Respiratorios

Dada esta situación excepcional algunas asociaciones de nutricionistas, como la británica, recomiendan incluir en la dieta un suplemento diario de 10 microgramos de vitamina D. La Academia Española de Nutrición y Dietética, sin embargo, no cree que se deban tomar suplementos por sistema, si no tan solo tratar de tomar el sol e incrementar el consumo de alimentos ricos en vitamina D. Y lo que parece seguro, apunta Robles, es que en ningún caso la suplementación de vitamina D, pese a que esta sea necesaria para el correcto funcionamiento de nuestro sistema inmunológico, disminuye el riesgo de contraer la Covid-19. Puedes encontrar una notable cantidad de vitamina D en pescados azules como la caballa, las sardinas, el bonito, las anguilas, el atún, los arenques, los salmonetes, el salmón y en el pez espada. Unos pescados que además de aportar vitamina D, también son ricos en ácidos grasos omega 3, algo que asegura su aporte al ser liposoluble.

Numerosas investigaciones han probado que el consumo de alimentos con esta vitamina, al menos una vez a la semana, reduce drásticamente el riesgo en algunas personas que enferman con infecciones respiratorias hasta en un 50 por ciento. Uno de ellos es el dirigido por científicos británicos de la Universidad Queen Mary de Londres, que sugiere que si todo el mundo tomase esta vitamina en píldoras, o comiera alimentos ricos en ella, se podría reducir el número de personas infectadas con estas enfermedades al menos un 5 por ciento. Otros alimentos con vitamina D son el hígado de ternera y de conejo, los cereales, el queso y las bebidas vegetales de avena y soja. Tanto la carne de ternera como la de pollo contienen vitamina D, siendo importante consumirlas siempre a plancha o cocciones sencillas que faciliten la conservación de sus nutrientes. Es importante consumir lácteos enteros, ya que la vitamina D necesita de la grasa de la leche para sintetizarse. Fuera de estos casos, si hay una carencia de vitamina D puede deberse a la no exposición al sol o bien a problemas médicos.