Volver Al Peso Despues De Dejar De Fumar

A pesar de saber lo perjudicial que es el tabaco para la salud, muchos retrasan la decisión de dejar de fumar por el miedo a aumentar de peso cuando se deshagan de este mal hábito. Conviene tener claro que superar la adicción al tabaco es una de las mejores decisiones que podemos tomar para mantenernos saludables y alargar nuestra esperanza de vida. El aumento de peso y la irritabilidad, provocados por el ansia de nicotina, según los expertos, son una de las más importantes razones para dudar en dejar de fumar, insiste la doctora Redondo. El problema más importante que puede desencadenar un aumento de peso al dejar de fumar, se encuentra en el nivel psicológico. La falta de nicotina en el cuerpo hace que este genere una mayor cantidad de adrenalina, lo cual provoca una mayor necesidad de glucosa y también una situación de más estrés que puede derivar en un cuadro de ansiedad. Y todo este proceso es el que acaba aumentando las ganas de comer más alimentos y, especialmente, aquellos que tienen un mayor aporte calórico, como dulces, pasteles, frutos secos, alimentos ricos en carbohidratos, and so on.

Lo best para no tener problemas es dejar de fumar antes de la concepción. Disminuir los cigarrillos apenas rebaja el riesgo. Hay muy poca diferencia entre fumar 5 y 20 cigarrillos. El único cigarrillo seguro es el que no se fuma. Lo importante es evitar el alcohol y los estimulantes (café, te, cola…) pues su consumo se asocia a mayor riesgo de recaída. Una vez pasadas las primeras 3-6 semanas se pueden consumir esos productos en cantidades moderadas.

Un Experto Afirma Que El Peso Ganado Al Dejar De Fumar Se Pierde Después

Como la experta Justa Redondo, que presidirá el VIII Congreso Nacional de Prevención y Tratamiento del Tabaquismo que se realizará dentro de unos días en Córdoba. Redondo admite que dejar atrás el pitillo implica que se gane peso, aunque, eso sí, de forma coyuntural. La media que engordan las personas, calcula, gira en torno a los 2,5 kilos, los que más por los que menos, pero esta ganancia de peso puede ser contrarrestada. En cuanto a los beneficios, recuerda que, aunque los problemas con el peso inciden más en las mujeres, también son ellas las que obtienen más beneficios de un eventual abandono del tabaco, ya que mejora del cutis y retrasa la aparición de arrugas. Aunque, a su juicio, “lo principal es que mejorarán todos sus parámetros de salud y de prevención, y no digamos si además están embarazadas”.

Por otro lado, el sistema digestivo también se ve beneficiado cuando se deja de fumar. La ausencia de nicotina favorece la recuperación de los jugos gástricos, los movimientos intestinales y, además, se produce una mejor asimilación de los nutrientes que se ingieren. Con ello, el metabolismo de los nutrientes es mucho más eficaz. El objetivo es contrarrestar la mayor producción de adrenalina, que explica el nerviosismo y la ansiedad por comer más. El ejercicio no solo te ayudará a aumentar el gasto calórico sino también a aumentar la producción de serotonina, dopamina y endorfinas, que hacen que aumentan tu sensación de bienestar. Lo primero que debes hacer es hablar con tu médico nutricionista para que te diseñe una dieta personalizada que se adapte a tus necesidades, te explique cómo es el proceso de deshabituación tabáquica y cómo puede afectar a tu peso.

Cómo Dejar De Fumar Sin Engordar: Claves Para Lograrlo

“Eso puede ser importante, pero sin duda es que mejorarán todos sus parámetros de salud y de prevención, y no digamos si además están embarazadas”, señala la especialista. Recuerda que los hijos de madres fumadoras suelen nacer con un significativo déficit de peso, “aunque basta que se deje de fumar al comienzo de la gestación para que el niño nazca con las mismas características que los de madres no fumadoras”. Señala Redondo, además, que la eliminación del tabaco durante la gestación puede prevenir el 5% de las muertes perinatales, un 20% de nacimientos con bajo peso y un 8% de casos de prematuridad. [newline]Quitar de la nevera y de la despensa todos aquellos productos hipercalóricos y sustituirlos por alimentos más sanos para que así tengas siempre a mano tentempiés saludables y bajos en calorías cuando te entre la ansiedad por comer. Se basan, sobre todo, en escoger determinados alimentos, mantenerse bien hidratada, controlar el hambre emocional y apoyarse en sustitutos de la nicotina o medicación para dejar de fumar. El embarazo supone por sí mismo un incremento de peso que debe estar en unos límites (alrededor de 900 gramos/mes).

Evita los refrescos y los dulces y no abuses de la cafeína. En primer lugar, las bebidas carbonatadas y azucaradas, así como los dulces suman calorías vacías a tu dieta. Por otro lado, los alimentos estimulantes pueden hacer que estés más nerviosa y eso aumente tu ansiedad por comer. Habla con tu médico de cabecera para que pueda derivarte a una unidad antitabaco. Allí te ayudarán a diseñar un plan para que consigas dejar de fumar.

El Aumento De Peso Que Se Produce Al Dejar De Fumar Es Sólo Temporal

Es verdad que lo habitual es que una persona que dice adiós al tabaco engorda los primeros meses, como señala la Escuela para Dejar de Fumar, entre dos y cuatro kilos. Es basic que asuman este hecho y no lo infravaloren porque puede convertirse en una excusa para volver a tener un cigarrillo entre los labios. Pero esos kilos de más no deben ser motivo de preocupación porque no se originan como consecuencia de unos malos hábitos alimenticios, sino de un desorden pasajero en las comidas, originado principalmente por la ansiedad de dejar el tabaco. Pero no solamente el deporte es la solución al posible aumento de peso al dejar de fumar, sino que adquirir una alimentación sana y equilibrada es otra buena opción que junto al deporte conseguirá que mantengamos un cuerpo libre de sobrepeso. Eso sí, es importante saber que existen otras soluciones a la ganancia de peso tras dejar de fumar. Esto ya no debe ser una excusa para mantener un hábito nocivo y perjudicial para nuestra calidad de vida.

Salud

Menos del 5% de las personas que dejan de fumar ganan más de 8 Kg de peso. En cualquier caso este aumento de peso, aunque puede dar algunos problemas de salud, es mucho menos grave que seguir fumando y tiene mejor solución. Otro punto que ayuda a que cojamos peso cuando dejamos de fumar es el aumento de la ansiedad.

¿por Qué Se Puede Engordar Cuando Se Deja De Fumar?

En cierto modo es cierto que cuando dejamos de fumar el metabolismo se desacelera debido a que la falta de nicotina en el cuerpo hace que la acumulación grasa sea mayor. Si no fuera suficiente aliciente saber que la retirada del tabaco es el mejor freno contra el cáncer de pulmón y otras patologías respiratorias y cardiovasculares, las mujeres que dejan de fumar retrasan también la menopausia hasta la edad en que generalmente aparece en las no fumadoras. Razones, todas ellas, de peso para entablar una eventual “pelea con la báscula” por dejar para siempre el pitillo, argumenta la especialista consultada. La disculpa de la báscula es, por tanto, de poco rigor para los especialistas empeñados en que disminuya el número de fumadores.

Todos sabemos que el tabaco ocasiona grandes problemas en nuestro organismo, y que es el detonante de numerosas enfermedades, muchas de ellas mortales. Esto hace que dejar el tabaco sea un paso que todos los fumadores deben de dar para mejorar considerablemente su salud. En muchos casos esto no se produce por falta de interés, pero en cambio otras personas alegan que no dejan de fumar porque no quieren ganar peso al hacerlo.

Las mujeres, los menores de fifty five años y quienes fumaban más de 15 cigarrillos diarios son, según el criterio de esta especialista, los principales candidatos a notar esos kilos de más. “La falta de la ordinary nicotina modifica los procesos termorreguladores y tiene como efecto el que se depositen más sustancias grasas en el organismo”, explica esta médico de la Unidad de Drogas y Adicciones del Instituto Provincial de Bienestar Social de Córdoba. Está claro que quizás lo más difícil sea mantenerse sin fumar pero también es verdad que una persona que ya ha hecho un intento tiene más probabilidades de que en el siguiente tenga éxito.

Lo cierto es que la relación estadística entre el peso y el tabaco es un hecho, reconoce Tifanny. “Los fumadores, de media, pesan menos; y cuando tratan de dejarlo, tienden a engordar”. La hipótesis que quisieron poner a prueba fue que, en ausencia de cigarrillos, se produce un aumento del apetito y la comida resulta más apetecible a ojos del sujeto. Te proporcionará las herramientas necesarias para controlar el estrés y la ansiedad que te provoque dejar de fumar y, lo que es más importante, te ayudará a evitar que esa ansiedad se traduzca en un aumento de peso. Otra explicación, complementaria a la anterior, es que a veces aumenta la ingestión de alimentos debido a la recuperación del olfato y el gusto, indica la también miembro del Comité Nacional para la Prevención del Tabaquismo. Junto con la irritabilidad provocada por el ansia de nicotina, el aumento de peso es una de las más importantes razones para dudar en dejar de fumar, señala la doctora Redondo.